miércoles, octubre 7

Maricarmen Abascal y los 15 días que levantaron a un país contra los desahucios

Maricarmen Abascal y los 15 días que levantaron a un país contra los desahucios

El caso de esta anciana y la expulsión de su casa de la calle Alcalde Sainz de Baranda pusieron el foco sobre la crisis de vivienda, el papel de los fondos de inversión y aceleraron unos decretos que han acabado en unas elecciones anticipadas

Muere Maricarmen, la mujer que convirtió su lucha por la vivienda en un clamor que recorrió España

Tan solo 15 días han pasado desde el desahucio de María del Carmen Abascal Martín hasta su muerte en el hospital Gregorio Marañón, a pocos metros de esa casa, este jueves. Poco más de dos semanas que han reavivado la movilización callejera por la crisis de la vivienda, contra la especulación y contra los desahucios. Dos semanas que también han desembocado en unos decretos fallidos de vivienda, una acampada masiva en la Puerta del Sol y unas elecciones anticipadas.

Marzo de 2018: la casa de Maricarmen cambia de dueños.

Los padres de Maricarmen se mudaron al piso de la calle Alcalde Sainz de Baranda, en los límites del barrio de la Estrella, en 1956. Un contrato de alquiler firmado entre su familia y el dueño que cuatro años más tarde, cuando murió su padre, pasó a estar a nombre de su madre por subrogación. Fue en 2005 cuando Maricarmen, tras fallecer su madre, pasó a ser la siguiente subrogada en el contrato. Nada cambió hasta que en marzo de 2018 los propietarios originales venden todo el edificio a Renta Corporación y esta, pocos días después, anuncia que va a vender el inmueble a Urbagestión por menos de 250.000 euros. En el mes de junio se ejecuta la operación y Urbagestión reconoce a Maricarmen como “arrendataria” y le envía un número de cuenta en el que seguir pagando el alquiler.

Septiembre de 2018: Urbagestión sube el alquiler de Maricarmen

Apenas tres meses después de adquirir la casa, Urbagestión envía un correo electrónico a Maricarmen y le informa de la “actualización” de su alquiler, multiplicando la cantidad que pagaba hasta ese momento. En un burofax posterior le piden que acredite que tiene una minusvalía del 65% y ella explica que tiene una prótesis de cadera y bradicardia, requisitos legales para poder seguir subrogada en el contrato de alquiler que firmaron sus padres décadas atrás con el mismo alquiler y no la cantidad que exigía ahora Urbagestión.

2020: empieza el proceso de desahucio

El procedimiento de juicio verbal iniciado por Urbagestión contra Maricarmen está fechado en el año en que arrancó la pandemia de coronavirus. Una demanda de desahucio “por expiración legal o contractual del plazo”. En el fondo del pleito, una alegación de Urbagestión: según las leyes de los años noventa, Maricarmen dejó de tener derecho a vivir en la casa de Alcalde Sainz de Baranda apenas dos años después del fallecimiento de su madre. En 2022 una jueza da la razón a Maricarmen y tumba las pretensiones de Urbagestión: todos los propietarios del edificio aceptaron a la mujer como inquilina y no pueden, décadas después, cambiar las reglas del juego. La Audiencia Provincial de Madrid cambió de criterio poco después y ordenó su expulsión al entender que, efectivamente, no tenía derecho a vivir en esa casa bajo el mismo contrato que sus padres, algo que ratificó el Tribunal Supremo en 2023.


Maricarmen, esperando a ser desahuciada en su casa

23 de septiembre de 2026: el desahucio de Maricarmen

La misma jueza que dio la razón a la anciana en 2022 fue la misma que años después tuvo que firmar su orden de desahucio. Los primeros avisos llegaron en 2025, y con ellos la negativa de Maricarmen a marcharse de su casa: “Si me van a cortar el cuello, será luchando, no sentada en una butaca o marchándome por la noche con una maleta. No aguanto más los acosos”. El paso definitivo llegó el 23 de septiembre de 2026, cuando la Policía Nacional se abrió paso entre decenas de activistas que intentaban parar el desahucio y la anciana salió en camilla de la que había sido su casa durante siete décadas con destino el hospital Gregorio Marañón.

26 de septiembre: una marcha transformada en acampada

Decenas de miles de personas marcharon por el centro de Madrid en protesta por el desahucio perpetrado tres días antes. Una marcha que el Sindicato de Inquilinas culminó con un grito: “Todas a Sol a luchar, compañeras”. Decenas de personas instalaron entonces tiendas de campaña en el kilómetro cero, exigiendo no solo una solución para Maricarmen sino un cambio de rumbo en materia de vivienda y acciones para paliar la falta de acceso a la misma, en alquiler o en propiedad.


Acampada por la vivienda en la Puerta del Sol.

28 de septiembre: Urbagestión recula

Mientras miles de personas se manifiestan en las calles, Urbagestión acude al Ayuntamiento de Madrid para buscar la forma de que Maricarmen vuelva al piso mientras sus responsables se presentan como víctimas de la situación en varios medios. Cinco días después del desahucio la empresa y la abogada de la mujer llegan a un acuerdo con la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo de Madrid como mediadora mientas Maricarmen sigue en una camilla del Gregorio Marañón. El precio del alquiler, según el nuevo acuerdo al amparo de la normativa municipal, nunca podrá superar el 30% de los ingresos netos de la vecina y durará ocho años.

29 de septiembre: dos decretos fallidos

El terremoto pasa de las calles a la política y los socios del Gobierno de coalición cierran in extremis un acuerdo para aprobar dos decretos en el Consejo de Ministros que arranca poco después. Uno amplio con medidas como prohibir desahucios hasta 2030 y otro sobre el carácter indefinido de los alquileres. Ambos partidos emplazan a los socios de investidura para el viernes en el Congreso de los Diputados donde esperan poder conseguir el apoyo de Junts y de Podemos. El paquete de medidas ya es conocido como el “decreto Maricarmen” y se plantea, cada vez más, como un punto clave de la legislatura.


El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez

2 de octubre: las derechas tumban el decreto Maricarmen

La realidad es que en la tarde del 2 de octubre PP, Vox y Junts unen sus fuerzas parlamentarias para tumbar ambos decretos. Ya entonces el presidente del Gobierno se plantea un adelanto electoral para el 29 de noviembre pero espera a ver la reacción de las calles. La respuesta es una serie de manifestaciones masivas por todo el país el domingo 4 de octubre. Un día después, Pedro Sánchez anuncia un adelanto electoral para el 29 de noviembre como consecuencia del fracaso de ambos decretos: “Para hacer más necesitamos una mayoría más amplia”. La convocatoria invita a una campaña electoral centrada en el tema de la vivienda.

7 de octubre: fallece Maricarmen

Mientras el país se alzaba contra los desahucios con la fuerza de los peores años de la crisis y la política se sacudía hasta tal punto de llegar a un adelanto electoral, Maricarmen seguía en la cama del hospital Gregorio Marañón a la que había llegado 15 días antes, nada más ser expulsada de su piso por orden de una jueza y a instancias de Urbagestión. La noticia de su muerte se conocía a última hora de este miércoles a través de un comunicado del Sindicato de Inquilinas: “Nos quedamos con el ejemplo de lucha y el legado que ha dejado Maricarmen. Y, sobre todo, cumpliremos lo que ella siempre nos pedía: ”luchad, seguid luchando por lo que es vuestro“. Los sindicatos anuncian que la huelga general por la vivienda será el próximo 11 de noviembre.

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