El sistema electoral español: así funciona la ley D’Hondt
Cada noche electoral se repite la misma escena: un partido obtiene más votos que otro y menos escaños. No es un error de recuento, es el diseño del sistema. Así funciona.
La circunscripción es la clave
En las elecciones generales, la circunscripción es la provincia. Cada una elige un número de diputados y el reparto se hace dentro de cada provincia por separado, no a nivel nacional.
Cada provincia tiene un mínimo inicial de escaños y el resto se distribuye en proporción a su población. Eso significa que el coste en votos de un escaño varía enormemente de una provincia a otra: en las menos pobladas, un escaño se consigue con muchos menos votos que en Madrid o Barcelona.
Es el factor que más distorsiona la proporcionalidad, más incluso que el método de reparto.
El umbral
En elecciones gene...


