

El líder republicano en el Congreso acepta volver a presentarse por su partido tras semanas de dudas por su intento de articular una candidatura de unidad de las izquierdas. ERC también trabaja en un «acuerdo de colaboración» con Podemos que en ningún caso pasa por una coalición
EH Bildu y ERC reeditan su coalición y se presentarán juntos al Senado
Tras unas semanas de especulaciones sobre quien lideraría la candidatura de ERC, los republicanos han disipado este domingo las dudas y han confirmado que su cabeza de lista volverá a ser Gabriel Rufián. Los republicanos trabajan además en un “acuerdo de colaboración” con Podemos que en ningún caso pasa por una coalición, explican fuentes de los republicanos.
La decisión se formalizará esta tarde en una reunión de la Ejecutiva nacional. Los detalles sobre la candidatura se concretarán “durante los próximos días”, según fuentes del partido, con la celebración de distintos congresos regionales.
La elección de Rufián, que repite como cabeza de lista, ha pendido de un hilo por su intento de articular una candidatura de unidad de las izquierdas y por las peticiones desde los Comuns a que se integrara en el llamado Frente Amplio.
Las relaciones entre Junqueras y Rufián, que eran buenas al inicio de la legislatura, han ido enturbiándose a medida que el de Santa Coloma lanzaba su apuesta por una candidatura de unidad de las izquierdas, una iniciativa que la dirección republicana siempre ha rechazado.
La tensión ha escalado de forma considerable en las últimas semanas, después de que Rufián contradijera el anuncio del presidente del partido de que ERC votaría sí a los dos decretos de vivienda del Gobierno. “Vamos a revisar hasta la última coma los textos del PSOE, hay que mirarlos a contraluz por si acaso”, aseguró el diputado. Esta semana, además, Rufián volvió a insistir en su voluntad de integrar otras fuerzas para ser candidato.
Las divergencias entre ambos líderes y el órdago de Rufián hicieron sonar las alarmas en ERC, que empezó incluso a pensar en un plan alternativo para el caso de que su actual líder en el Congreso acabara dando el portazo. El nombre que iba a encabezar este ‘plan B’ era Jordi Albert, actual portavoz republicano en el Parlament y hombre de la máxima confianza de Oriol Junqueras.
Rufián respondió esta semana a las informaciones publicadas con un mensaje en el que aseguraba que él quería “representar a Esquerra Republicana” pero “con unas mínimas condiciones” y “acompañado de otras fuerzas de izquierdas”.
El diputado en el Congreso ya utilizó la misma fórmula cuando avanzó que pondría “un mínimo de condiciones” para renovar su candidatura al Congreso. Según explican fuentes conocedoras, Rufián habría enviado unas reclamaciones a la dirección de su partido que le permitirían “estar cómodo”. Entre ellas, el diputado quiere poder elegir a algunos de sus compañeros de listas y tener más peso en la dirección estratégica de la formación.
Finalmente Rufián y el partido han llegado a un acuerdo para que su actual líder en el Congreso y su cara más visible a nivel nacional vuelva a ser el candidato y representar a los republicanos en la Cámara Baja.
“Respetamos la decisión de Gabriel Rufián de seguir bajo las siglas de ERC”, apuntan fuentes de los Comuns. “Lamentamos que no haya querido participar en la construcción de un Frente Amplio de izquierdas para maximizar las opciones de frenar y volver a derrotar a las derechas, como ya se hizo en 2023”. Las mismas fuentes añaden que los Comuns siguen “comprometidos y trabajando activamente” para articular un Frente Amplio “de ámbito estatal” que dé respuesta “a la voluntad de unidad expresada reiteradamente por la ciudadanía”.
